Los avances clínicos han permitido que realizar una prueba de ADN sea un procedimiento bastante sencillo, seguro y confiable para demostrar la paternidad, conocer el parentesco entre individuos o realizar pruebas para gestación subrogada, entre otros procedimientos de medicina genética.

En función del objetivo y destino de las pruebas de ADN, el procedimiento de solicitud y el de realización se consideran bajo dos criterios: el informativo y el jurídico.

Las diferencias más destacables, en este sentido, para este tipo de análisis clínicos, son las siguientes:


Pruebas de ADN particulares o informativas

- El nombre de los implicados no figura en el informe.
- El propio interesado puede realizar la prueba en su domicilio, sin necesidad de desplazarse a un laboratorio o centro médico.
-No disponen de ninguna validez judicial.

Pruebas de ADN jurídicas

- Son solicitadas mediante un informe pericial y son supervisadas, realizadas y custodiadas por personal judicial y de la salud.
- Los solicitantes deben estar certificados para su trámite.
- En los informes de resultados se incluyen los nombres de los implicados en la prueba.

Las pruebas de ADN jurídicas suelen ser las que implican un proceso más estricto y protocolario, pues se requiere un resultado fiable al 100% y sin errores. No obstante, los pasos a seguir para realizarlas son iguales en ambas.


Pasos para realizar una prueba de ADN



1. Recoger la muestra:

Las muestras requeridas deben ser biológicas y pertenecientes a uno o varios sujetos cuyo parentesco deba analizarse. El frotis bucal (toma de saliva) se ha convertido en el proceso más común para recoger muestras, y corresponde a un proceso de extracción vía directa de los fluidos bucales.

También es común a toma de fluidos corporales como sudor, semen, orina y sangre, así como uñas, pelo y objetos que ha utilizado el sujeto a examinar. Este tipo de extracción se denomina indirecta.


2. Analizar la muestra:

Una vez en laboratorio, la muestra es analizada extrayendo y purificando el ADN. Tras ello, se sigue el proceso llamado Técnica de Reacción en Cadena de Polimerasa (PCR), donde el ADN se somete a una amplificación para aumentar la presencia de las secciones específicas de cada individuo.

Las secciones obtenidas son las STR (Short Tandem Repeat), que ofrecen una muestra clara y exacta de su longitud y sus repeticiones, es decir, se ve cómo está formada la cadena de ADN. De esta manera, al compararla con la cadena del otro individuo, se aprecian las coincidencias o diferencias.


3. Examinar las secciones del ADN:

Una vez obtenidas las secciones y la estructura de la cadena de ADN de las muestras, se examinan todos sus componentes, para que el genetista obtenga certeza en sus resultados.

A modo de ejemplo, para una prueba de paternidad, el clínico debe asegurarse de que la cadena de ADN del hijo coincide con las del padre y las de la madre al 50%. Es decir, la cadena del niño debe tener un 50% de la madre y otro 50% del padre.


4. Formalización de la prueba:

En este punto entran en funcionamiento los distintos procedimientos que lleven a cabo los laboratorios.



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