Una prueba o análisis de sangre se utiliza para medir o analizar células, sustancias químicas o proteínas que contiene la sangre, con la finalidad de obtener diagnósticos precisos durante chequeos de rutina o por prescripción del médico.

Entre los usos que se le dan a los análisis de sangre se encuentran:

  • Diagnosticar diferentes afecciones
  • Saber el funcionamiento de un tratamiento
  • Medir niveles de azúcar o colesterol en la sangre
  • Saber si nuestro sistema inmune tiene algún problema

Hay 5 diferentes tipos de análisis de sangre, cada uno con su característica especial:

  • Conteo sanguíneo completo. Es una vía de medición de componentes en la sangre como glóbulos blancos, rojos, plaquetas y hemogoblina.
  • Panel metabólico básico. Son distintas pruebas que miden sustancias en la sangre como electrolitos o glucosa
  • Enzimas sanguíneas. Las más comunes son las pruebas de troponina y creatina quinasa, las cuales se efectúan para conocer ataques previos al corazón.
  • Detección de enfermedades cardiacas. Estas pruebas van acompañadas de estudios de colesterol y triglicéridos en la sangre
  • Coagulación en sangre. Sirven para mostrar trastornos que puedan causar sangrado excesivo o coagulación severa.

Siempre es recomendable acercarse con sus especialistas en estudios sanguíneos para obtener mayor información al respecto.